En el décimo piso…

Avanzo por entre los pasillos y salas vacías. Estoy ya en el décimo piso tomando nota de observaciones a la calidad de las terminaciones del edificio prácticamente terminado. Un capataz de la constructora me acompaña. Va tomando nota silenciosamente de cada comentario y observación míos. Puertas de jueces: canterías sin barnizar, faltan burletes acústicos, marcos no ajustan correctamente. Elementos de hormigón: manchas y tonalidades distintas, parches, estucos fisurados, agujeros de moldaje sin retapar. Ventanal: perfiles separados, faltan sellos, el anodizado está raspado. Falta aseo general.
Repentinamente aparece una joven mujer. Viste un buzo sucio y su rostro es humilde. Lleva una bolsa con guaipe y un balde. Cruza la sala sin mirarnos y desaparece por la puerta que conduce hacia los núcleos de celdas de reos. Sigo listando detalles, y mi voz se mezcla con ruidos electrónicos del radio de mi acompañante. La baranda está suelta, falta vitrificado del piso, las cajoneras del mesón de juez están mal pintadas. Muchas de las observaciones las repito en tono de letanía. Las he visto decenas de veces en cada sala de Audiencia. Me cansa verlas aparecer nuevamente como calcadas de las faltas del piso anterior. Me acentúan la monotonía.
Para romper el tedio me quejo con el capataz por la mala calidad de las terminaciones de carpintería. Con tono de broma le comento que maestros tan diestros tiene la constructora que cometen invariablemente las mismas faltas. Le digo que deberían encerrarlos en las celdas que están contiguas. No espero respuesta de parte de él. Se que no comentará nada y solo dirá algo condescendiente. Viste una chaqueta de seguridad roja y se llama Belarmino. Ha tenido ocho hijos y tres matrimonios de hecho. Es bajo y regordete. Tiene una barba y bigote a lo “pera de chivo”. Siempre está atento al radio y no objeta ninguna de mis observaciones. Con su actitud de comparsa es un acompañante agradable. No se, pero al mirarlo se me viene a la mente el personaje de Sancho Panza.
Intercambiamos breves palabras cada media hora. Le comento sobre su jefa Aurora y su carácter implacable. Una mujer a cargo de la construcción del edificio. La he visto fulminar a los contratistas más prepotentes con sus palabras en ráfaga, sin dejarles ningún espacio de réplica. Reímos. Coincidimos en que nos cae bien (al menos eso me dice), y que se nota “su mano” en la calidad de este edificio, comparado con los otros que he revisado (y que fueron dirigidos por hombres). Curiosa característica. Una mujer fuerte y ruda en el trato, pero delicada y fina en la construcción. Me inspira cierto respeto.
Pero suena la radio de Belarmino y es la propia Aurora que le habla consultándole cosas de andamios y dándole instrucciones. El avisa que está en ese momento con “el inspector” y Aurora corta con un “OK”. Suspiro. Miro la lista que llevo en mis manos y me largo a relatar los detalles ya tantas veces repetidos, mientras espero llegue ya la hora del almuerzo: Alinear borde de cielo falso, ajustar palmetas, nivelar líneas de luminarias, detector de humo mal ubicado, falta enchufe al costado del mesón del juez…

¿Indicaciones para una buena entrevista de trabajo?

Siguiendo con el post anterior, mi hermana fue hoy a una entrevista para un trabajo temporal y puntual. Y por supuesto, no importando la naturaleza del tipo de trabajo, le hicieron preguntas sobre su vida afectiva y personal (como con quien vivía y esas cosas).

Me pregunté si era posible buscar información en el portal del Ministerio del Trabajo, sobre este tema (un link donde referenciara o donde hacer una denuncia. Pero nada). Todo lo que encontré es esta “guía” para enfrentar una entrevista de trabajo (curiosamente son los mismos consejos que siempre he oído).

¿Cómo debo enfrentar una entrevista de trabajo?

Respuesta:

Para obtener buenos resultados en una entrevista de trabajo, debes prepararte adecuadamente, y tener en consideración los siguientes aspectos:

– En lo posible, infórmate previamente sobre la empresa u organismo al que postulas, su rubro y en qué consiste el puesto al que desean cubrir.
(primer dato curioso: la gran mayoría de los avisos son anónimos, por casilla, tipo “importante empresa líder en su rubro”, etc. Y solo colocan la profesión que buscan)

– Sé puntual, o llega algunos minutos antes de la hora fijada para la entrevista.
(Ha habido casos en que he tenido que esperar hasta una hora para que me reciban).

– Cuida tu presentación personal, y viste ropa adecuada para la entrevista (idealmente tenida formal o sobria)
(Depende a donde vas… cuando fui a una entrevista a la escuela de arquitectura de la Universidad Austral, lo primero que me preguntaron fue el por que vestía terno… ?)

– Muestra confianza en ti mismo.
(Difícil, si poco sabes de que o quienes se trata. Remitirse a pregunta uno…)

– Debes estar preparado para responder preguntas generales sobre tu formación y experiencia (si la tienes), personalidad y objetivos para el trabajo en cuestión.
(Eso es importante… la mayoría de las veces mi entrevistador no ha leído el currículo, por lo cual me pide que se lo reseñe).

– Lleva contigo una copia de tu Currículum Vitae.
(¿Para que, si no lo lee?)

– Si hay preguntas que no comprendes bien, pide aclaración antes de responder, note precipites en tus respuestas, puedes no haber entendido bien y eso te llevará a contestar en forma equivocada.
(Ojo, eso solo puede hacerse una vez, o el entrevistador pensará que eres tonto).

– No exageres tu experiencia o habilidades.
(ja,ja,ja. En lo general son ellos los que exageran: “Que son la empresa lider en su rubro…” “que son muy importantes…” “que acá hay mucha pega…”)

Debes estar preparado para contestar de forma precisa, al menos, las siguientes preguntas:

-¿Por qué postulas a ese puesto?
(por placer… si no necesito el dinero, soy millonario).
– ¿Qué tipo de experiencia anterior tienes para el puesto al que postulas?
(si eres primerizo… olvídalo. Aunque también es una costumbre no consignada, el ocultar experiencia, para que no te consideren muy caro. Entiéndase currículo académico versus currículo profesional).
-¿Cuáles son tus objetivos profesionales a futuro?
(¿A futuro? En mi vida me han preguntado eso… Generalmente me advierten que la pega durará 3 o 6 meses o que el contrato es a un año).
– ¿Cuáles son tus ventajas para el puesto?
( Otra vez remitirse a pregunta uno).
– ¿Cuáles son tus debilidades o desventajas para el puesto?
(Pregunta uno, otra vez)
-¿Cómo te llevas con tus compañeros de equipo?
(¿Alguien reconoce ser disociable?)
– ¿Por qué crees que debemos contratarte a ti y no a otro postulante?
(Nuevamente este es el tipo de pregunta que nunca me han hecho. Además no conozco a los otros postulantes)
-¿Cuáles son tus expectativas de sueldo?
(Esto si es lejos, lo más importante. Tanto así que puede ser la única pregunta que te hagan… De hecho, yo suelo no colocar en mi currículo las expectativas de sueldo, lo que inevitablemente hace que me llamen para informarles ese dato. Para mi es la única forma de tener algún antecedente de a quienes les estoy enviando el currículo).

Luego de la entrevista, infórmate del resultado dentro de los plazos que te hayan señalado.
(En el jamás, de los jamases, me han informado del resultado de un currículo, postulación, entrevista, etc)
(Y por supuesto que esta “útil guía” no menciona que responder a las preguntas comunes de sexo, religión, pololeo, vida marital, exigencia de foto carnet, donde vives, si tienes hijos o cuando los vas a tener, etc, etc, etc. Todas prohibidas por la ley.)

Observaciones en Carretera.

Con este tercer post se concluyen los registros de mi visita a Iquique. Aquí el tema es una pequeña observación del paisaje durante el viaje en bus.

La máquina nos ha traído la velocidad. Así, la velocidad es algo moderno Eso es obvio, y sin embargo aún podemos reflexionar sobre algún aspecto de si, mientras la padecemos. Una observación que me salto a la mente durante el viaje de 24 horas fue lo siguiente:

Miraba por la ventana del bus, como típicamente todos lo hacen, y mientras lo hacía, mi mirada dejo esa monotonía y cadencia en que solemos caer, para contemplar con atención ese paisaje que pasaba raudo a cada instante. Creo que lo que me llamó fue el contraste de movimiento entre los cerros más lejanos y el camino. Si miramos una pintura, todo es estático, al igual que una fotografía. Pero en una buena foto, como en un buen cuadro, el paisaje refleja profundidad. En mi caso, frente a la ventana, contemplaba con atención una profundidad del paisaje, que se manifestaba por el movimiento diferente de múltiples horizontes. La “tridimensionalidad” aparecía en el movimiento, como la forma en que el espacio o espacialidad de la extensión de muestra en la velocidad. Esta forma de percepción, es algo de este tiempo. A diferencia de otras épocas, en que la contemplación de la extensión, era detenida y con un tiempo muy prolongado. Esa profundidad plasmada en las pinturas no es esta profundidad o tridimensionalidad del movimiento raudo y el tiempo breve.
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Así, puede distinguirse en esta profundidad a lo menos tres horizontes de movimiento distinto en el paisaje:
Un primer horizonte de paso o velocidad raudo y fugado.
Un segundo horizonte con un movimiento de giro en su eje y desplazamiento.
Un tercer horizonte detenido y que permanece.


La conjunción del movimiento de estos tres horizontes, en la velocidad de nuestro desplazamiento, construye una tridimensionalidad o profundidad para una perspectiva de las cosas, propia de nuestro tiempo (esta observación puede verse como recurso muy utilizado en la técnica de animación de dibujos en el cine, donde los paisajes cobran profundidad gracias al desplazamiento de diferentes planos superpuestos. También puede verse este recurso, instrumentalizado en interiores, para la reconocida película de Raúl Ruiz “El Tiempo Recobrado”).

Otra dimensión de la profundidad es este entramado de paso raudo.

Los Vilos

Iquique

Generación COM 89

GENERACION C.O.M. 1989

Un nuevo Blog que he preparado con imágenes actuales de todos los ex compañeros del Liceo Salesiano Camilo Ortúzar Montt. Visítenlo. Pueden dejar allí también mensajes, comentarios y colaborar con fotografías actuales (para solicitar una dirección para enviar la fotografía escríbanme a rmoya@puc.cl).