El Cobre y la Arquitectura VI

FACULTAD DE MATEMÁTICAS
Campus San Joaquín de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Av. Vicuña Mackenna 4860, Santiago, Chile. 1999.

Arquitecto: Alejandro Aravena Mori.
Colaboradores: Tomás Dalla Porta, Luis Lucero, Rafael Gana, Fabián Küskinen.

La primera decisión fue unir las dos estructuras existentes, construyendo un edificio entre ellas y como ellas, rescatando la única idea fuerte con que se conformaban: un corredor porticado al norte de doble altura, armado apenas con la prolongación de la estructura del techo y las bajadas de agua-lluvia.

Fuente: www.chilearq.com

Esta interesante obra, que muestra con particular simpleza, materiales simples y directos, no pretende destacar por el uso de un revestimiento de cobre sobre toda la fachada sur. Al contrario. Cada material está en equilibrio con los otros. Con un uso normal y sin aspavientos.
En pocas palabras, se trata de un revestimiento de paneles compuestos de cobre, con sistema de pestañas, corta gotera.


Facultad de matemáticas. Fachada Poniente.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur. Detalle.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur. Detalle.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur. Detalle de los paneles de revestimiento.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur. Detalle de los paneles de revestimiento.

Isomorfismos arquitectónicos

Algunos isomorfismos del campo de la Arquitectura:


Método de enseñanza de la mítica escuela Bauhaus (1919-1933)


Memoria – Pensamiento – Profesión
Intervención del arquitecto y académico Juan Borchers a raíz de la crisis al interior del Colegio de Arquitectos de Santiago, por el Caso Domeyko (1963).


Malla curricular de la carrera de Arquitectura en la Escuela de Valparaíso (grupo Amereida).
DEL CURSO DEL ESPACIO A LA TRAVESÍA.
Tesis de Magister en Arquitectura. E. del A., PUCC (código de Biblioteca: TUC 2000 M938T), Santiago, marzo 2000.

El Cobre y la Arquitectura V

EDIFICIO DE OFICINAS EN SANTIAGO CENTRO(*)
LA FACHADA DE LOS DOS RITMOS.

Este edificio se caracteriza por la utilización del cobre como revestimiento en su fachada (paneles compuestos Arcu) y en algunos elementos decorativos. Lo particular es que la fachada es una mezcla entre ciertos elementos tradicionales (cornisa y el pilar de la arista) y otros más abstractos o deconstructivos (muro cortina). El cobre es el elemento que caracteriza y destaca ambos elementos.

El enmarcamiento del ventanal central como una figura dislocada, está asociado al cobre mismo como una forma de acentuar el descalce. De la misma forma, la cornisa y líneas horizontales bajo las ventanas de la derecha, remarcan con fuerza otra configuración más “clásica”.

¿Que marca el cobre como revestimiento en esta fachada? El encuentro o choque de dos “ritmos”.

Pero no solo dos ritmos de “ordenes”. Sino también dos ritmos de luz. Así la fachada no solo es dinámica por este juego de “ordenes”, sino también por este contraste entre una fachada que brilla y refleja (textura pulida), y otra más opaca y que absorbe (placas con patinas de colores café y verde). La que brilla, avanza. La opaca, se retrae. Es un descalce pero en una tercera dimensión. Es una fachada con espesor de luz.

(*) Lamentablemente, las referencias de la ubicación exacta y nombre de los autores de este edifico, las he perdido. Si alguien lo conoce, puede colaborar dejando alguna información en los comentarios.

El Cobre y la Arquitectura III

STAND EXPO-COBRE 2005.
LA ABSTRACCIÓN DE LA ENVOLVENTE

La primera obra que revisaremos corresponde al stand de la Expo Cobre, levantado en el Centro Cultural Estación Mapocho, en el mes de septiembre del 2005.

Escogemos este ejemplo por tratarse de un trabajo de utilización del material del cobre que va más allá de la simple estética. Ya que es el material mismo (y solo) que constituye los límites únicos del espacio. No se trata así, de un revestimiento. Es la envolvente misma del vacío.

El stand se conformó como un paralelepípedo horizontal muy simple, con un acceso por una de sus caras y una salida por la otra (aunque no tengo las dimensiones exactas, estas serían las de un volumen de aproximadamente 6m de alto, por 8m de ancho y 15m de largo). Su estructura de pilares y vigas reticuladas blancas no cumplía casi ninguna función, salvo la de estructurar las aristas, desapareciendo en favor de material mismo de la envolvente.

Esta envolvente estaba compuesta de placas de cobre de aproximadamente 1m x 1m, las que se unían entre si con amarras de alambre, formando una suerte de tejido o cortina que caía desde el cielo, que constituían los respectivos muros o caras del stand. La simple ausencia de tres “cadenas de placas” en las caras opuestas más distantes, crea los respectivos accesos y la circulación condicionada. Una suerte de carpa metálica, podría decirse. Donde sus muros o telones deben su forma a la gravedad y a la respetiva tensión , por cuanto no a una rigidez de una estructura sostenedora.

Una estructura (la de estas caras de placas de cobre) que se debe a si misma. A su encadenamiento solidario, flexible pero a la vez tenso, sostenido por el área de cada placa (de muy pocos milímetros). Una tensión superficial que equilibra y sostiene cada plano.
Se trata así, de una malla metálica, cosida literalmente. Y que logra también una simultaneidad en lo opaco y traslúcido de su superficie. Por cuanto los intersticios son visibles, pero el color del cobre es lo suficientemente denso como para atrapar en la corta distancia la mirada. Esto se ve claramente desde su interior. Donde los respectivos muros, se vuelven una trama ortogonal de luz, que penetra desde el exterior. Una suerte de cortina o celosía que crea una penumbra, (pero que en su plano contiguo se invierte y se vuelve reflejante de la luz) es como mejor se interpreta. Pero desde fuera, gana la presencia metálica del rojo cobrizo. Haciendo al volumen más hermético y denso de lo que es.
Esta penumbra interior permite que sean los diferentes elementos expuestos, los que actúan como soportes del espacio. No hay pilares, por ende las respectivas vitrinas (monolitos de acero) conforman el eje y perímetros interiores. Además, de organizar las respectivas distribuciones de los objetos expuestos (y de los respectivos recorridos).

Así, esta “cortina de cobre”, que es tanto muro como celosía, (es tanto material opaco, como luz tamizada) es la representación más abstracta de una envolvente arquitectónica. Pues se trata de planos casi sin espesores, semi permeables, y sin soporte estructural, (salvo la enmarcación de sus aristas), sostenidos solo por su propia “tensión superficial”. Pero claramente definitorios del espacio interior que contienen y del volumen que desde el exterior conforman.
Pero aun más, se trata de una envolvente que tiene la capacidad de interactuar con la luz, ordenándola y tamizándola por un lado y luego reflejándola por el otro. Es decir es conducente de la luz como un caudal de materia manipulable. La guía, la lleva y la vuelva en su interior, (levemente teñida de su color cobrizo). Esta capacidad casi definiría a estos planos como una “envolvente fuselaje de la luz” (1). Pero esto no se cumple, por cuanto su forma no se condiciona al manejo de esta luz. La respectiva “tensión superficial”, que sostiene a los planos, es independiente del medio.

Nota (1): El término “fuselaje” es entendido acá como “superficies cuyas formas se adaptan y trabajan con las energías del medio como la luz, el viento o el sonido”. Y corresponde a una reinterpretación del concepto de “cuerpos fuselados”, acuñado en investigaciones como la “Tesis del Arquitecto Orfebre” y “La Hospedería del Errante”, del Arquitecto-académico e investigador Manuel Casanueva Carrasco.

Link relacionado: Seleción de imágenes del Stand Expo-Cobre, 2005.

El Cobre y la Arquitectura II

EL COBRE. PROPIEDADES Y PRODUCTOS DISPONIBLES

Entre las características más destacadas del cobre, (aparte de su resistencia mecánica, su resistencia a los agentes biológicos, al fuego, a los cambios de temperatura, su conductividad y su ductilidad), está su gran resistencia a la corrosión, con duraciones demostradas que superan largamente los cien años (existen edificios con más de 1000 años). De hecho, recuerdo haber oído de pequeñas figuras de cobre, halladas en excavaciones en perfecto estado, con data de más de 5000 años.
Esta gran resistencia es gracias, en parte, a una patina natural. Es decir a una oxidación superficial natural que el cobre produce a lo largo del tiempo. Y que protege al material de los agentes atmosféricos. Una característica de esta patina, es que toma varios tonos de color que van del color café mate, hasta el verde característico. Este proceso dura entre 4 a 6 años, en condiciones normales. Sin embargo, existen lacas protectoras (acrílicas con benzotriazol), las que pueden fijar tanto el color original del cobre (dorado), como cualquiera de los estados sucesivos de color, (aunque se recomienda aprovechar las cualidades protectoras del proceso natural de oxidación, la que alcanzan una pasividad después de los 6 años).
Cabe mencionar que existen procedimientos artificiales para dotar de una patina al cobre nuevo. Esto permite una gran gama de colores y texturas específicas, las que se pueden encargar a pedido.
Se debe tener cuidado con el contacto del cobre con el acero, zinc, o aluminio. Y así evitar la corrosión de metales (par galvánico).

Las dimensiones en que se puede encontrar el cobre en planchas es de 450 a 610 mm de ancho, por 2000 a 3000 mm de largo. También se fabrican láminas electrodepositadas en anchos de 1.000 a 1220 mm por 3000 a 4000 mm de largo. Los espesores más utilizados en revestimientos con láminas de cobre son 0,3mm y 0,4 mm para cubiertas; O,5 para canales y bajadas; 0,6 para elementos artísticos.

Las aplicaciones arquitectónicas del cobre se enmarcan en productos para la techumbre, canales y bajadas de agua, canales suspendidas, revestimientos y coronamientos de muros, ventanas, membranas antihumedad, juntas de expansión, redes de challas antiincendio y techos energéticos.

Algunos tipos de productos de cobre:

Tejas planas.
Lamina de cobre rectangular de 0,3mm de espesor, trabadas entre si por medio de pestañas de 25mm.

Planchas para junta alzada o de listón.
Planchas de cobre selladas entre si por una costura realizada en obra.

Panel nervado o PV4.
Simples o compuestos (con aislamiento de poliuretano) estructurados por medio de nervaduras trapezoidales, rectos y curvos.

Revestimiento de panel Estampado.
Plancha de cobre con relieves o resaltes por deformación mecánica (estampado o repujado).
(metalerce).
(ladripanel)

Revestimiento de planchas de Bandas Horizontales.

Revestimiento de Panel Corrugado.
Plancha de cobre estructurada por pequeños nervios ondulados.

Revestimiento de paneles Compuestos.
Paneles formados por bandejas en modulaciones varias, con una tapa de cobre y una contratapa de aluzinc. Su interior es de poliuretano expandido.

Revestimiento de panel Tile.
Paneles formados por bandejas, con una tapa de cobre y una contratapa de aluzinc. Su interior es de lleva un relleno de celdillas de aluminio.

Fuente: Introducción a cubiertas y revestimientos de cobre. En Catálogo Productos de Cobre. Oficina de asistencia técnica en Arquitectura de Procobre. Santiago de Chile.
Link relacionado: Cubiertas de cobre.