Del Arte a la Política en SCL2110

¿Por qué escribir comentarios sobre las exposiciones del evento SCL2110?
Toda acción debe corresponderse con una reacción. No puede ser que los arquitectos locales no tengan opinión o no ejerzan algún grado de crítica frente a los proyectos que se han traído desde fuera a presentar aquí. Algo debiéramos decir, creo yo, y no sólo dar las gracias por la molestia que se han tomado en venir hasta acá.

En referencia a la exposición de Lot-ek, que brevemente ya referí en un post pasado, me interesó una discusión posterior a su presentación, que tuve con algunos de los organizadores del evento.
Cada charla magistral viene acompañada de un panel posterior integrado por autoridades locales que discuten un poco sobre el proyecto presentado y sobre el tema general. En el caso del proyecto para Valparaíso de Lot-ek, el panel lo integraban entre otros el Senador Lagos Weber.

Sobre esta idea de traer políticos a discutir el evento, me pareció interesante la contraposición que se buscaba y caí en la cuenta sobre la importancia en el ejercicio de “La Política” en lo que es la tarea de hacer ciudad. Podríamos pensar que en el caso de las ciudades, los encargos a los arquitectos y urbanistas provienen principalmente desde el mundo de la política. Sin embargo, en el proyecto de Lot-ek (y el de los demás arquitectos invitados) dicho encargo no existe y la propuesta toma una dirección contraria que va desde los arquitectos hacia los políticos.

Recuerdo que el senador se mostró suspicaz ante la propuesta de Lot-ek. Si consideramos que SCL 2110 es una voz que parte desde los artistas y arquitectos hacia las autoridades y ciudadanía, sobre el cómo pensar la ciudad (al revés del sentido tradicional de un encargo que deviene en proyecto), ¿no se estará pecando de excesiva inocencia en esta forma de encarar el problema, apelando a la intención arquitectónica y artística antes que la política? No es una pregunta sarcástica, sino está abierta a debatirse, porque tampoco creo que el lugar del arquitecto sea el de actuar pasivamente. Es un punto a tener en cuenta cuando se actúa a la ofensiva. La fuerza de una propuesta nacida desde la libre elucubración del diseñador también tendrá debilidades.
En estos días, no sólo en este evento se discute acaloradamente sobre el futuro de Santiago. En un momento de nuestra historia donde el suelo urbano se ha convertido en ámbito de inversión financiera (a través de la especulación inmobiliaria), poderosas fuerzas presionan también, por delinear el futuro de nuestra ciudad, aunque con intereses distintos. Lo sabemos y se ha denunciado. Pero por otro lado, los arquitectos solemos no encarar ese lado del problema al momento de proyectar. Y es porque la ciudadanía entera espera que esas contingencias sean afrontadas por las autoridades y los políticos, a quienes se ha delegado con un poder para tal efecto.
El encargo de pensar la ciudad que nace desde el mismo artista y diseñador, como ocurre en SCL 2110, resulta quizás en un producto abstracción o indefinido en los detalles, pues es destilado en su esencia. Quizás es necesario en un primer momento, pues el artista no tiene por que esperar y debe tomar la iniciativa e ir a la acción, como un movimiento social más. Es una opción válida. Pero se requerirá a posterior, confrontarse con la misma política, aterrizando las propuestas sobre las complejidades de los actores sociales, económicos, etc. que habitan la ciudad, para conformarse finalmente en un real proyecto de Polis.

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Diorama proyecto para Valparaíso de Lot-ek. Tres pantallas que muestran diferentes perspectivas del proyecto al unísono. Se recorre empujando el tinglado y una cámara inserta la figura del visitante dentro de la perspectiva interior de la propuesta.