Vía el blog Iurisprudentia.cl me enteré de la publicación del borrador de las Conclusiones para la Comisión Investigadora del Transantiago. La versión que leí corresponde al informe elaborado por los parlamentarios de la Concertación. Es un documento de 48 páginas, muy fácil de leer y muy interesante. Recomiendo que lo bajen y lo lean. Les permitirá no solo descubrir los nombres y responsabilidades de quienes estuvieron tras el diseño e implementación del Transantiago, sino que además (y más importante) podrán comprender en forma global los detalles y la estructura del proyecto; así como que cosas se considera que fallaron en el diseño del modelo. También hace una revisión, de que están haciendo los encargados para subsanar las falencias del sistema.
Existe otro borrador de 133 páginas elaborado por parlamentarios de la oposición. Ese documento lo leeré más adelante y trataré de dar también mis impresiones, en un futuro post.

A continuación voy a presentar mis comentarios que se desprenden de la lectura de este informe.

El informe (oficialista) presentado como borrador de la Conclusión ante la Comisión Investigadora del Transantiago, es un documento sintético pero claro y cabal de toda la cuestión de la implementación del nuevo modelo de Transporte. Si bien el objetivo principal es clarificar las responsabilidades políticas de los diferentes actores involucrados, el documento describe en forma clara (sin tecnicismos) casi todas las diferentes partes y pormenores de la elaboración del sistema. Esto aclara a cualquier profano el cómo se trabajó el diseño de uno de los proyectos más complejos y trascendentales en los que el aparato del Estado se ha embarcado, en el último tiempo. A la vez, va detallando las diferentes falencias y errores de cada etapa del proyecto, según lo que han reconocido los propios responsables , los cuales prestaron declaración a la Comisión.

En síntesis, el documento determina que la situación del antiguo sistema de transporte era insostenible, que la necesidad de un cambio es real y que plantearse como proyecto un nuevo modelo era una buena decisión. Sin embargo, en el análisis de la forma en que se diseñó el nuevo sistema de transporte, se evidencian graves errores, que han llevado al fracasar en gran medida su puesta en marcha.
Los errores identificados por la comisión son los siguientes:

  • Plazos excesivamente breves para diseñar e implementar un nuevo sistema de transporte. Se habría sobreestimado las capacidades del país para enfrentar semejante desafío en un plazo tan corto. La experiencia internacional muestra ejemplos con procesos que duraron décadas. Algo que habría sido advertido por el Banco Mundial.
  • Baja inversión pública en el modelo de financiamiento del nuevo sistema. El tema económico es clave en este asunto y muy extenso en el informe. Pero es claro en todos sus detalles: se acusa que nunca se consideró subsidiar el sistema desde el Estado, a diferencia de otras experiencias internacionales. Esto significó por un lado que el proyecto se redujo y abarató todo lo posible (para financiarlo con la tarifa actual), y por otro, que se produjo un desfinanciamiento del sistema por eventos no previstos (como la alza en 7 veces del costo del combustible).
  • Inexistencia de una Autoridad Metropolitana de Transportes. Otro tema crucial y que responsabiliza directamente al ex presidente Ricardo Lagos, según la Comisión. Según entiendo, el asunto es que no se creó una institucionalidad exclusiva (y con atribuciones) que coordinara y manejará el diseño e implementación del Transantiago. El instructivo presidencial recayó sobre la institucionalidad existente de la burocracia estatal de muchos ministerios, la que funcionó parcelada y descoordinada. Es lejos uno de los errores más graves y que actualmente se encuentra pendiente de aprobación de la cámara (la oposición se opone a aprobar esta ley).
  • Mal diseño del sistema integrado de transporte. Algo que se desglosa en errores en los diseños de las mallas de recorridos tanto troncales como alimentadores; errores en la información disponible al público sobre el nuevo sistema; errores en el cálculo de la cantidad y calidad de los nuevos buses; error en los cálculos de “sobre exigencia” al sistema del metro; errores en la elaboración de las bases de licitación, contratos y fiscalización de operadores.
  • Carencia de una infraestructura adecuada para el nuevo sistema. Si, la infraestructura urbana necesaria para que funcione el sistema, NO estaba implementada para cuando comenzó a funcionar el Transantiago. Los paraderos, las zonas de transferencia, calles exclusivas, etc, etc. Pero eso no es todo. Entiendo que la Comisión hace ver algo muy inquietante, y es que no pudo hacerse de una idea clara del tipo y magnitud del plan de infraestructura. Esto porque los actores citados dieron cifras y datos discordantes. Osea, no había un plan de Infraestructura concreto, ni un seguimiento claro de su estado de avance para el Transantiago. Es el tema más ambiguo de todo el informe y uno de los más preocupantes, ya que queda rondando la pregunta de si se van a completar las inversiones urbanas necesarias para que el sistema de Transporte funcione correctamente (y más inquietante, es que si la ciudad puede resistirlas).
  • Incumplimientos del Administrador Financiero. Algo que no es del diseño mismo, sino que es pos puesta en marcha. Aquí se acusa principalmente la falta del soporte tecnológico para el sistema (que se suponía proveería la empresa por ellos contratada, que es SONDA). Situación que a agravado las deficiencias del modelo y sobre todo la capacidad fiscalizadora: no es posible acusar de incumplimientos a los operadores si no hay forma de saber cuantos buses están en las calles.

El informe en su última parte hace una presentación de la situación del sistema del transporte a la fecha y de lo que se está haciendo para subsanar las actuales deficiencias del sistema (el llamado el Plan Cortázar). Finalmente se listan una serie de propuestas para subsanar las actuales falencias del sistema:

  • Constituir un Consejo Asesor del Ministro René Cortázar con representantes político-técnicos de todos los sectores nacionales.
  • Crear una Institucionalidad metropolitana de transporte.
  • Rediseñar las mallas de recorridos, disminuir los trasbordos y aumentar la velocidad de los buses.
  • Establecer un modelo de subsidio para evitar el desfinanciamiento del sistema.
  • Terminar contratos cuando se incumplan.
  • Crear sistemas de evaluación previa de programas públicos de mayor complejidad.
  • Hacer un análisis de la situación laborar de los trabajadores (y ex trabajadores) del sistema para crear planes de apoyo.

Como reflexión, después de la lectura del documento, me queda rondando un tema que se menciona hacia el final del informe, y que se refiere a la inexistencia de un sistema de evaluación ex-ante. Resulta, que a juicio de los parlamentarios (y al mio propio) el Transantiago es un desafío de alto nivel, ¡y me refiero de nivel de país desarrollado! En ese sentido, la Institucionalidad chilena (y también la de los empresarios) ha demostrado NO estar a la altura de enfrentar y dar respuesta a un problema de semejante grado de complejidad. Osea, como vulgarmente decimos, “nos quedó grande el poncho”.
Se trata de la evidencia cruda de la gran distancia que nos falta aún por recorrer, si queremos aproximarnos a las ligas que juegan los países del primer mundo. Es decir, aspirar a lograr el desarrollo, basándonos sólo en algunos pocos índices económicos, es pecar de ciegos e ilusos.
Ser un país desarrollado será también responder eficientemente a temas de gran complejidad. Algo para lo cual, parece que nos falta mucho, para poder dar la talla mínima.

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This post has 3 comments.

  1. Rafael
    14 Dic 07
    3:37

    Hola hijo:
    Muy interesante estudio, pero como tu por ahi insinuas, cuántos ingenieros de transito con nivel de doctorados hay en el pais en la actualidad? Una ciudad con mas de 6 millones de habitantes no es poca cosa en materia de ordenamiento del transito urbano, especialmente cuando de lo que se trata es de disminuir fuertemente su nivel o grado de entropia. Como ejemplo, te contare que en la ciudad de Mexico, se instalo UNA linea de buses modernos, para lo cual se demoraron al menos tres años, calculo yo, a juzgar por las noticias de prensa que pude ver durante ese periodo. El modelo no se ha multiplicado en la ciudad, a pesar que parece estar funcionando bien. Sera por su alto costo e infraestructura que se necesito y puede apreciarse a simple vista aqui? No conozco en detalle su organica de funcionamiento, pero al parecer llevara mucho mas tiempo a la autoridades metropolitanas de la ciudad de Mexico extender las bondades del modelo al resto de la ciudad, la cual continua utilizando el parque tradicional de buses, troles, minibuses, etc. Con mi cariño de siempre, tu predecesor.

  2. Rafael
    14 Dic 07
    3:51

    Otrosí:
    ¿Quien le vendio la pomada al ex presidente Lagos?

  3. Andrés
    14 Dic 07
    6:13

    A mi no me interesaba tanto en listar a los responsables, sino entender de una vez por todas todo este desaguisado. En el informe se indica la génesis del proyecto y sus autores. Pero claramente se observa que la “pomada” nace en el círculo asesor de la presidencia.

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