Educa¢ión Univer$itaria.

Al día de hoy la educación universitaria chilena tiene un signo que la representa: el signo $.
Hacía tiempo había comentado algo sobre esto. Esta tendencia no es un asunto que se da por azar. Es la dirección que nuestros líderes políticos le han querido dar al sistema. La idea es simple: las leyes de mercado debieran imprimir fuerzas positivas en el campo de la enseñanza e investigación universitaria (claro que no es una opinión objetiva. La política y las universidades privadas y tradicionales están hoy muy mezcladas).
Bueno. Esta idea puede tener grados de verdad o falsedad (al menos en la teoría). Pero hay un tema que en Chile se da a menudo con estos modelos de negocios: y es que cuando fallan (y usted sabe que a veces los negocios fallan ¿no?) por un lado, no es responsabilidad de los diseñadores, ni de las empresas involucradas; y por otro, los costos los pagan los clientes. Bueno ya saben… un ejemplo es el transantiago, donde la responsabilidad la evaden las empresas encargadas del sistema, y los costos del mal servicio y del déficit operativo (evasión del pago del pasaje, alzas de los combustibles) deben pagarlos los usuarios.
Así, lo mismo ocurre en las universidades. Fallas del sistema de negocios de la educación universitaria como es el bullado caso de la carrera de “criminalística” en la UTEM y otras instituciones. O el que hoy he leído en el blog de Sergio Uribe, en un post titulado “Los costos de las malas decisiones: el caso de la Universidad de Valparaíso“. En ambos casos, las responsabilidades son evadidas y los costos recaen sobre los alumnos. Tiempo de sus vidas y dinero de sus padres son conculcados por malas gestiones y abusos de los responsables del sistema. Pero nadie quiere reconocer que los errores son propios y que estos alumnos merecen indemnización.
La cosa es cada año más delicada. En la actualidad, estas instituciones están embarcadas en una carrera por captar más y más alumnos, y así acumular más y más aranceles. Para lograr esto, se invierte en fabulosas campañas publicitarias, a la vez que se endeudan construyendo mucha infraestructura (más salas de clases, más alumnos). ¿Y sobre las espaldas de quien recaen este circulo de negocios? Pues, de la totalidad de los que participan como actores de este “sistema”, parece que es cae principalmente sobre las familias de los alumnos (clientes, usuarios y no se como llamarlos… ).
Si, sobre familias, sobre personas. Gente con limitaciones y angustias humanas. Algo que los economistas gustan de abstraer en un término global y universal llamado “mercado”.

Espero que el proyecto de ley que “ahora” se anuncia, sirva para protegernos de las peculiaridades de nuestros caprichosos sistemas económicos.

Link relacionados:
Ojo con la acreditación…
Comisión Nacional de Acreditación.
Proyecto de ley que regula creación de carreras de educación superior.

Actualización:
El libro de los Meller a 20 años de la propuesta Federici (artículo de opinión aparecido en El Mostrador.cl)

5 opiniones en “Educa¢ión Univer$itaria.”

  1. Parece que los políticos puedan jugar alegremente con la Educación; si, en mayúsculas. Acá en España, con cada nuevo Gobierno, tenemos automáticamente una nueva Ley de Educación que cambia en absolutamente todo a la anterior. Y claro, la calida se resiente. Y esto ya pasa en la educación media (bachillerato, institutos,…). Se está jugando con el futuro de un país.

  2. Lo que yo digo es: si se acepta el derecho al lucro. ¿Que hay con los deberes y responsabilidades de los que lucran? ¿Por qué somos responsables los usuarios cuando nos engañan o nos incumplen? Para ellos sólo valemos en lo que tenemos en nuestro bolsillo, pero no en nuestras opiniones…

  3. Hola hijo: Es que las leyes del “mercado educacional” aun no han sido completadas. Cuando aun en el mercado financiero los jugadores no consiguen fijar del todo sus normas y regulaciones, no se puede esperar que quienes impusieron este mismo juego en la educacion, con fines embozadamente lucrativos, quieran hacerse responsables de algo que para ellos no tiene mayor importancia: los sueños e ilusiones de una juventud que no consideran propia. Con mi cariño de siempre, tu predecesor.

  4. ¿Las leyes del mercado son absolutas y sacras?
    cada día que pasa se demuestra lo contrario, el problema es que quien asume las consecuencias negativas somos nosotros, las personas comunes y corrientes.¿Y las positivas? bueno uds. tienen claro quien las recibe.

    Buen artículo, así como el dossier de links con respecto al tema. Se agradece.

    Saludos

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