Sólo con permiso…

Cuando visité México tuve varios problemas con el tema de las fotografías. Por lo general, estaba siempre prohibido fotografiar al interior de museos, cosa que es bastante común. Pero también estaba prohibido en espacios más amplios como el Centro Nacional de las Artes. El cual contenía interesantes edificios. Recuerdo también, que la vez que visité el museo MIM, un guardia me prohibió subir el terraplén-mirador del parque. Cuando le expliqué que era sólo para tomar una fotografía panorámica del edificio, este me advirtió que debía solicitar autorización. No le hice caso. Bajé del terraplén y di vueltas al rededor del museo, haciendo tomas de las fachadas. Era curioso, pero en cada esquina había guardias parados, además de varios en bicicleta. La verdad, había más vigilancia que la que tiene un Retén de Carabineros.
Recuerdo también las sendas prohibiciones de tomar fotografías que impusieron las autoridades de la sede de la Universidad Adolfo Ibañez, diseñada por José Cruz. Los alumnos que desde el curso de Introducción a la Arquitectura enviábamos para que estudiaran la obra, volvían contrariados por estos impedimentos.

Si bien es cierto que la propiedad privada, en la que están insertos muchos de estos edificios, determina que las reglas al interior de estos espacios son las indicadas por su correspondiente propietario; resulta a veces curioso el como los espacios tienden a volverse tan restringidos, contraviniendo cualquier discurso arquitectónico que refiera a lo público. Miradores que no se pueden usar, fachadas que no se pueden fotografiar, etc. Incluso hoy, me entero vía alt1040, que en la ciudad de Nueva York se debate una ley que podría aumentar las restricciones al filmar y fotografiar (a profesionales) en espacios públicos de la ciudad; (aunque esta otra noticia, que leí vía Mangas Verdes, si que es Bizarra).

Como decía, cualquier discurso y fundamento armado por un arquitecto que se precie, apuntará a temas que ensalzan “lo público”, lo “urbano”, “lo cívico”… “la plaza”, el ágora”, etc. No importando que tipo de edificio se esté proyectando. Lo puedes escuchar en los talleres de las escuelas, o lo puedes leer en los artículos de revistas. Sin embargo, si somos lógicos, podríamos decir que lo que piensan muchos de estos arquitectos, no es “la realidad”. Hablamos de “lo público” refiriéndonos a los espacios de un Centro Comercial (Mall), sin cuestionarnos que nuestro término “público” por muy arquitectónico que sea, no tiene ninguna validez legal. Y es que pareciera, que a falta de grandes proyectos estatales, que antaño plasmaban esta retórica tan “ciudadana”, tan de “polis”, en la construcción de la ciudad; hoy se trata de sacarle con “forcep” esa añorada condición, a obras que en el fondo sólo responden los sencillos intereses de un particular.  Sin embargo, como siempre, será la realidad y no los sueños, los que se impondrán en cada esquina, en cada hall, en cada pasillo. Ya sea por la costumbre o por el beneplácito de un dueño.

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3 Comentarios.

  1. Te quedo super tu pag, y ahora es .cl, te mando muchos cariños, ojala viaje luego a mexico, siento que le he faltado la palabra al papa al respecto, asi que tengo que moverme luego antes que se venga, un besito
    tu hermanita preferida ajaja,

  2. Buen post andrés!
    creo que es el eterno miedo a la libertad de información y de registro …hay mucha gente q en vez de buscar el beneficio mutuo solo esta buscando llenarse los bolsillos y lucrar con el patrimonio y los espacios que son de todos.
    ese turismo de “mire pero no fotografie” es de mentira!
    Saludos

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