
Fuente de imagen:Todo Auto.
Visitando el cuadrado rojo, vi este impresionante concepto de casa rodante de la GMC. Su nombre es LAV (Living Activity Vehicle).
Las casas rodantes son habitáculos móviles y autónomos. Montados sobre máquinas o tirados por ellas, son un recurso muy común en países como EEUU. En países como el nuestro, son muy raras. Sobre todo por su costo. Pero principalmente por que nuestra idiosincrasia no apunta a esa cultura de carretera que tienen los gringos. No está en nuestros planes ese concepto de libertad que da el nomadismo o itinerancia; algo que me parece, ellos relacionan mucho con el ser “pionero”.

En otros países las casas rodantes pueden formar verdaderos pueblos. Los “Trailer Park”. Bueno, la verdad es que fuera del guiño que le hizo en algún momento el Archigram, este fenómeno me es desconocido en su relación con la Arquitectura. Y me gusta más imaginar a cientos de casas rodantes que se desplazan, migrando por el territorio, como comunidades nómadas, según sus necesidades; moviéndose de acá para allá, más que instaladas formando barrios.

Para el Archigram el movimiento era signo de modernidad y de futuro. Las ciudades debían tener una dimensión “móvil”. Algo que es lo más inherente al protagonista de nuestra era: las máquinas.
Hacer ciudades modernas, era para el Archigram, hacerlas móviles.

Pero ese concepto no es sólo compartido por Archigram, sino por todos. Por ejemplo, recuerdo una película de ciencia ficción, el “Día de la Independencia” (reguleque y chovinista, la verdad). En ella, unos latigudos aliens invaden la tierra y lo hacen por medio de “megaciudades voladoras” que se desplazan por el planeta, destruyendo a las ciudades terrícolas, que son estáticas. Todas las más importantes ciudades que conocemos son reducidas a cenizas por no poderse apartar de la mira de los aliens. Los únicos que logran sobrevivir son las comunidades de casas rodantes, las que en enjambres, huyen de la devastación. De hecho, una escena de esta película, muestra al protagonista siendo rescatado en el desierto, por una caravana de casas rodantes.
Pero la movilidad se está volviendo algo muy patente, incluso en ciudades como la nuestra. En este trabajo, me ha tocado ver que la mayoría de mis compañeros son de provincia. Muchos incluso, hace años que estan viajando de ciudad en ciudad, en diferentes empleos. Sus familias los esperan en sus ciudades de origen para los fines de semana o vacaciones. Mientras, el resto del mes, los trabajadores viven en piezas arrendadas o pensiones. Acá la movilidad es dada por dos factores: el nuevo sistema de empleo que es la subcontratación (empleos breves) y el momento mismo de desarrollo del país, con la construcción de nueva infraestructura a lo largo del territorio… ¿Pudiera ser que nuestra sociedad chilena, empujada por estas dos condiciones, opte por el nomadismo y la movilidad de todo el núcleo familiar? ¿Comenzaremos a ver casas rodantes más seguido u otro invento, en el mismo sentido, pero más innovador?
El Archigram lo daba por hecho…

“Trailer suspended 50′ in the air with stilts and wires”. Imagen por Roboshobo, vista en Boing Boing.