El sentido de tener un blog, es escribir en él. Se puede escribir de lo que quieras, y como quieras. Es libre. Pero lo importante es hacerlo con cierta regularidad. Por ejemplo, yo trato de publicar una “entrada” cada tres o cuatro días en mi blog…
¿Y cómo lo hago?
Simple. Dejé trabajo, hogar y familia y me lancé con lo puesto a la blogosfera, por que haz de saber que esto es un “apostolado”…
Je, je, je. Es broma. En realidad, es menos sacrificado que eso.
Cuando tengo una idea sobre un tema para hacer una entrada, lo primero que hago es escribir el título del artículo y lo dejo como borrador en la lista de entradas de blogger. Al principio es solo un título. Si estoy inspirado puedo agregar algunas palabras en el cuerpo del artículo, pero solo a manera de punteo, sin orden ni redacción. Y lo guardo todo así. Luego, en otro momento, se me ocurre otro tema y otro, y otro. De forma que van juntándose varios borradores de artículos en mi lista de “entradas”.
Luego, a medida que pasa el tiempo, voy ingresado más texto o correcciones a cada borrador, dependiendo del tiempo libre y las ganas que tenga. Así, durante el almuerzo corrijo la redacción de algún artículo. Mas tarde, antes de dormir, agrego alguna foto a otro artículo, etc, etc. El tiempo siempre es el mayor problema, ya que, a menos que seas un joven estudiante con mucho tiempo libre, o un investigador- académico (que usa esta herramienta para comunicar tus investigaciones a tus colegas), sólo dispondrás de algunos “micro momentos” (desperdigados a lo largo del día) para atender tu blog.
Luego de un tiempo, ya tendrás algunos artículos lo suficientemente maduros como para publicarlos, cada cierta cantidad de días. Esta fórmula ayuda mucho para que no se te “vayan de la cabeza” las ideas, por falta de tiempo para escribir y corregir de una vez, tus artículos. Además, permite releerlos y cambiar cosas, o derechamente descartarlos, antes de publicarlos.
Mas adelante, escribiré otros consejos que yo aplico para poder llevar mi blog.
PD: esta entrada debe tener como un mes de preparación, y es que al principio, era parte de un escrito más grande, que al final cambió su sentido y se dividió en párrafos para ser publicados separadamente.







Comentarios recientes