Archivos Mensuales: Mayo 2006 - Paginas 2

Noche de entrega…

IMPERDIBLE para todos los que estudiaron Arquitectura, diseño, etc. etc. Es decir, a todos los universitarios que SUFRIERON O SUFREN con una “entrega”.

Vía Blog de Yakubiuk:

NOCHE DE ENTREGA.

El Cobre y la Arquitectura VI

FACULTAD DE MATEMÁTICAS
Campus San Joaquín de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Av. Vicuña Mackenna 4860, Santiago, Chile. 1999.

Arquitecto: Alejandro Aravena Mori.
Colaboradores: Tomás Dalla Porta, Luis Lucero, Rafael Gana, Fabián Küskinen.

La primera decisión fue unir las dos estructuras existentes, construyendo un edificio entre ellas y como ellas, rescatando la única idea fuerte con que se conformaban: un corredor porticado al norte de doble altura, armado apenas con la prolongación de la estructura del techo y las bajadas de agua-lluvia.

Fuente: www.chilearq.com

Esta interesante obra, que muestra con particular simpleza, materiales simples y directos, no pretende destacar por el uso de un revestimiento de cobre sobre toda la fachada sur. Al contrario. Cada material está en equilibrio con los otros. Con un uso normal y sin aspavientos.
En pocas palabras, se trata de un revestimiento de paneles compuestos de cobre, con sistema de pestañas, corta gotera.


Facultad de matemáticas. Fachada Poniente.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur. Detalle.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur. Detalle.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur. Detalle de los paneles de revestimiento.


Facultad de matemáticas. Fachada Sur. Detalle de los paneles de revestimiento.

Las ciudades y su perdida escala humana

Vía menéame llego al blog de Francisco Vargas, donde se comenta una interesante noticia: “El MIT en Manresa crea la primera ciudad inteligente”.
Se trata de la implementación de un software que, instalado en celulares y PDAs, da al ciudadano información inmediata, sobre cualquier sitio, además de estar geolocalizado en un mapa (lo que permite entregar información sobre atractivos próximos). También permite compartir la información.
Nuestras ciudades se han vuelto cada vez más complejas. Tanto así, que puede resultar desorientador para sus propios habitantes. No era así en antaño. La estructura de la ciudad era algo muy definido y sujeto a leyes muy estrictas. Esto no solo permitía la “correcta administración de la ciudad”. Sino que se entendía que existía, una relación muy próxima entre el habitante y su ciudad. Tanto las calles, así como los edificios, dialogaban e informaban al ciudadano. Era una suerte de relación, donde la ciudad tenía una “escala humana” reconocible por las personas.
Esto hoy se ha perdido. Producto de las máquinas, la velocidad y el crecimiento de las ciudades sin esa dura planificación de antaño. Todo eso desescala esa antigua relación entre el habitante y su ciudad.
Creo que ingenios como el que comenta Francisco Vargas (así como recursos más comunes como las guías Turistel), son intentos por reconstruir esa relación o escala perdida entre un ciudadano común y una ciudad cada vez menos común. Pero en todos estos casos, se trata de mediadores, los que además tienen un costo. ¿Qué será de aquellos que no puedan pagarlos? Ser pobre sería entonces, padecer no solo la marginalidad económica y social, sino también cierto tipo de desorientación urbana.

Link al video demostrativo, vía blog de Francisco Vargas:
Prueba piloto de ciudad inteligente.

El largo camino de la migración

Hace ya dos años que conocí los sistemas operativos basados en Linux.
Mi primera Distribución fue Un “live cd” llamado Kanoppix. Me pareció tan genial que lo instalé en mi PC. Primero el propio “live cd” y luego una versión para instalar. Pasé mucho tiempo averiguando como instalarlo correctamente y luego tratando de configurarlo. Traía un sin fin de programas y cosas desconocidas que parecía increíble (claro que solo la mitad me funcionaba), pero para mi era muy emocionante. Además de estudiarla, me dedique a leer cuanta historia había detrás de este nuevo mundo de Linux y software libre, que se me aparecía.
No llegue a operar con este S.O. era muy novel entonces y además, me cansé de una serie de defectos (de los cuales no recuerdo todos) y busque cambiarla por otra. Así, la segunda distribución que instalé fue Mandrake 8 y algo. Pero Mandrake, el cual lo tuve solo unos días, fue rápidamente remplazado por una distribución de la que había oído, y de la cual, por esos días, se hizo una instalación en vivo por televisión (del extinto programa TVNauta). Esta distro fue Fedora Core 2.

Con Fedora pude por primera vez operar con una distro Linux. Empecé a trabajar con documentos en Open Office, trabajar fotos en Gimp. Solo no navegaba pues, no tenía conexión Internet. Además, me divertía configurándola. En la universidad descargaba aplicaciones para el escritorio KDE, a la vez de adaptar toda la gráfica de las ventanas a estilos que me gustaban. Aprendí varias cosas, como montar particiones, instalar paquetes, etc.
Por primera vez, el Windows 2000, que tenía en otra partición del disco duro, quedó en el casi olvido.
Pero vino un tiempo en que tuve problemas con el hardware de mi PC, y hube de formatear discos duros, cambiar placas madres, etc. Y mi distro Fedora se me volvió a quedar en segundo plano. Por otro lado, empecé a trabajar y como arquitecto necesitaba usar algunos programas que no podía homologar con aplicaciones para Linux.
Paso así un tiempo hasta que me hice de un notebook que tenía Windows XP y se me despertaron los deseos de instalarle una distribución Linux. Como no me atrevía a hacerlo solo, esperé a un install fest, para que me la instalaran. Pensé instalarle también Fedora. Pero no me lo recomendaron por capacidad del notebook. Asi que le pusieron una distro nueva en ese momento, que prometía mucho: Ubuntu.
Nunca pude realmente operar con ella. El principal problema era que estaba acostumbrado al estilo de Fedora y Ubuntu era un tanto más distinto (sobre todo con el asunto del root). Además, solo tenía el escritorio Gnome y yo no lo manejaba bien. No me divertía como con Fedora y su KDE adaptable hasta el infinito. Por ese entonces contraté Internet banda ancha, pero por más que intenté y pedí ayuda en foros no pude configurar la conexión. Por otro lado, el notebook traía un adaptador para red inalámbrico. Y me trajeron además, un router inalámbrico. Esto tampoco lo pude configurar en Ubuntu, así que navegaba y trabajaba en Windows xp. Mientras Ubuntu vegetaba en la partición.
En la PC de escritorio, hace un mes, instalé Fedora Core 3. Pero me encontraba nuevamente trabajando con aplicaciones para arquitectos en Windows, además de empezar a usar por primera vez Emule y Bittorrent (y no conocía programas que los emularan en Linux). Por otro lado, no tengo tiempo de configurar Fedora y tratar de arreglar algunos pequeños detalles que le he descubierto. Pero está allí.

Finalmente este fin de semana quise remplazar el Ubuntu en el Notebook. El router inalámbrico se quemó, así que no tengo que aspirar por ahora, a tratar de configurar el adaptador.
Probé a instalar por mi mismo Kubuntu 5.10, que es Ubuntu con entorno grafico de KDE.
Fue un desastre.
Algunas de las cosas que funcionaban en Ubuntu acá no funcionaron, como que no detecta los pendrive o discos duros conectados al usb, automáticamente. La conexión a Internet se pierde en mitad de la navegación, no puedo ver videos, ni DVD con el Kaffeine. Trate de instalar Xine y no se puede, trate de instalar XINE para kaffeine y no funcionó. Trate de instalar KDE 3.5 y no se instaló. Trate de actualizar toda la distro para obtener un kernel mas actual y así, supuestamente, superar todos estos bug, pero solo actualizó del 2.6.12.9 al 2.6.12.10.
Estuve dos días lidiando con la distro, pero no obtuve casi nada.

En resumen, a dos años de conocer Linux, aún no puedo migrar.

Y no se debe a que es más difícil de instalar o de operar. Eso ya no es cierto. Linux es tanto o más fácil de instalar en un PC que Windows.
El problema, en mi caso, se centra en dos cosas:

1.- Linux requiere de una “sintonía fina” que excede mis conocimientos y tiempo y no tengo amigos linuxeros que sacrifiquen su tiempo por mi (Windows a la larga también, pero más gente conoce Windows que Linux así que es muy fácil conseguir ayuda).

2.- Muchas aplicaciones debo trabajarlas aún en Windows. O me funcionan mejor que en Linux.

Y para terminar. Después de esta larga remembranza, solo me queda decir que… aún no me rindo, de llegar a Linux. :P

Decálogo de la Arquitectura populista.

Interesante artículo (y aporte) de Jose Herrera, un político español, que está pronto a convertirse en arquitecto.
Su blog es h2O + Arquitectura = Arquitectura líquida.
Y su artículo se titula: ¿Posible decálogo de la arquitectura populista?