Archivos Mensuales: Abril 2006

Promesas = palabras.

Los discursos pueden ser bonitos. Y pueden hacer admirable a quien los pronuncia. Pero son solo palabras. Todos pueden hacerlo.
Hace poco el alcalde de Santiago hizo una exposición sobre una serie de proyectos (13) para revitalizar el centro de la ciudad, en vista de la celebración del Bicentenario. El anuncio, recogido por muchos medios, además salió en Plataforma Urbana, donde dejé un comentario. Mi opinión, desencantada y escéptica, cayó mal. Se me tildó de corto de vista, poco creativo (¿un insulto entre arquitectos?) y desinformado. No se si mis palabras afectaron la sensibilidad de simpatizantes políticos o realmente quebró la justa fé que merecen todas las buenas ideas. No lo voy a repetir. Solo decir que lo sostengo. No por que tenga derecho a dar mi opinión en un espacio ofrecido a ello. O por que me caiga bien o mal tal político. Sino por que lo que quiero decir es algo válido: que los actos humanos deben ser celebrados cuando se ven, cuando se hacen. Y no cuando se enuncian o cuando solo se oyen.
Tener ideas es bueno. Anunciarlas es muy bueno. Pero hacerlas algo concreto, es lo que distingue a un buen político, de uno malo. A un buen genio, de uno malo. A un emprendedor, de un estafador. A la fantasía, de la realidad.

Cinco Obras de Travesía. 1990 a 1995.


Palacio sumergido, provincia de Cochicó. Argentina, 1990.


Obra de travesía Villa Mercedes, Argentina. 1991.


Zócalo Pedestal, Santa Cruz, Bolivia. 1993.


Plaza Esquina, Villa el Totoral, Argentina. 1994.


Detalle obra de Travesía a Cuenca, Ecuador. 1995.

Las planimetrías presentadas corresponden a algunas obras construidas por los Talleres de Arquitectura de la PUCV, entre 1990 y 1995.

Zzzzzzzzzz

Otra vez con bajón inspirativo…
:-P

La Jerusalén chilena

Lean este excelente artículo de Plataforma urbana sobre tres mega obras del Cristianismo, Islamismo y Judaísmo en la ciudad de Coquimbo. Nos dirán que se trata de muestras de fe, pero más parece una carrera de poderes.

La Jerusalén chilena en Plataforma Urbana.

Cazando patos…


From Venturi, R., Brown, D. S., & Izenour, S. (1972). Learning from Las Vegas

Mi primera mirada a la torre Telefónica es desde su costado. Aún estoy al fondo de la escala de salida de la estación del metro, que emerge hacia la plaza, y la torre puede verse solitaria en contraste solo del cielo. Sin embargo, no es la imagen que necesito. Mi intención es tomar una frontal que la muestre en su innegable simbolismo. Así que camino hacia la esquina, al final de la Avenida Alameda. Cruzo con paso acelerado las calles paralelas y el puente hasta situarme de frente al edificio, al otro lado del río. El golpe de vista es óptimo. Hay transito, pero este no alcanza a estorbar la perspectiva. Sin embargo, mi punto de observación es demasiado próximo a la avenida, y el paso raudo y cercano de buses y autos me incomoda y desestabiliza. Resuelvo actuar rápido, así que abro la bolsa que cuelga en mi costado, mientas siento el rugido de un bus que pasa a mis espaldas casi acariciándome el pelo. Levanto la pequeña cámara, apunto vacilante unos seguntos y luego, sin remordimientos, disparo tres veces. ¡Atrapado! En la pantalla puedo ver la imagen del espécimen. Es un estupendo ejemplar. Clásico y representativo de su especie… “Edificio Pato”, digo mentalmente, recordando las palabras de Robert Venturi(*). Él acuño esa frase que pasaría a ser la forma en que los arquitectos nos referimos a aquellas construcciones que simulan o reproducen objetos. El cazó en una imagen un edificio igual a un pato. Yo he cazado un edificio igual a un teléfono celular…

Edificio Telefónica. Santiago.